Descubre el corazón histórico de Cedeira

Además de sus costas y panorámicas, Cedeira posee un valioso patrimonio urbano que merece explorarse con calma. En su casco antiguo, las calles estrechas y empedradas conducen a rincones que evocan la vida marinera de antaño: casas bajas con galerías de madera, pequeños balcones de forja y detalles en piedra que hablan de un pasado activo y auténtico.

Entre los edificios más representativos tenemos el Pazo de Moscoso, ubicado frente al edificio del Consistorio de la villa. Este inmueble señorial data del siglo XV, aunque sufrió reformas posteriores. Su presencia recuerda que Cedeira era una villa con cierto relieve social y económico en la comarca.

No falta tampoco la huella del pasado industrial y marinero en construcciones como los antiguos almacenes de salazón o las casas de los pescadores ques está restaurados. Cada esquina guarda un detalle: un escudo en piedra, una reja de forja o un balcón de madera que asoma sobre las calles empedradas.

Casi en lo alto del casco antiguo se alza la Iglesia de Santa María do Mar, templo gótico construido también en el siglo XV. Tiene planta de tres naves y un ábside poligonal, y aunque con reformas posteriores conserva buena parte de su estructura original. En el siglo XVI se añadieron cinco capillas laterales. Os invitamos a visitarla.

Para quienes buscan un espacio de cultura e interacción en el presente, el Auditorio Municipal de Cedeira ofrece ese contrapunto moderno en el entorno histórico. Situado en la Rúa Convento (o Travesía Silva según las referencias), se trata de un equipamiento municipal con capacidad para unas 240 personas, que aloja teatro, cine, conciertos, congresos y eventos varios.

Cedeira no se descubre de una sola mirada; se siente al caminarla, al detenerse ante sus edificios, observar los escudos en piedra, escuchar el silencio de las capillas y luego la música que emerge del auditorio. Cada rincón invita a detenerse y escuchar las historias que aún parecen resonar entre sus muros.

Plazas, río y mar: la vida abierta de Cedeira

A ambos lados del río se abren plazas llenas de vida. La Plaza Roxa, con su suelo de piedra y sus terrazas, es uno de los puntos de encuentro más animados, sobre todo en verano, cuando se convierte en escenario de conciertos y ferias. Muy cerca, la Praza do Concello concentra la actividad institucional y cultural, presidida por el histórico Pazo de Moscoso. La Praza Floreal, con su fuente central y su aire más recogido, invita a sentarse y observar el ir y venir de los vecinos.

Siguiendo el paseo marítimo se llega a la Playa de la Magdalena, una extensa franja de arena fina que bordea la ría y ofrece una de las vistas más características de Cedeira. Es una playa tranquila, familiar, resguardada de los vientos y muy próxima al centro, lo que la convierte en un lugar perfecto tanto para el baño como para un paseo al atardecer. Desde allí, la luz del ocaso sobre la ría es una de esas imágenes que se quedan grabadas en la memoria.